domingo, 16 de agosto de 2009
Comenzar es siempre lo más dificil
domingo, 9 de agosto de 2009
Antes de que se enfríe
Voy a hacerlo ahora, antes de que se enfríe.
Es sabido por todos, -y si no, no importa- que he estado en un bache emocional por mucho tiempo ya. Ese bache me tiene harta, y aunque no lo crean, me he cansado de ser “como soy,” o como muchos me conocen.
Un buen día me levanté con la intención de ceder. De dejar lo que tenía dentro por la paz, y empezar a vivir la vida de la forma en que se debe. Para eso debí tomar medidas estrictas, dolorosas, y necesarias, que posteriormente rindieron el mejor de los frutos, -hasta que alguien echó a perder mi diabólico plan, y tuve que empezar casi desde cero-.
Entre toda esta serie de acontecimientos, un día me descubrí lista para vivir. Con el corazón en la mano y la fe colmada, hice una serie de peticiones, esperando ser escuchada. Y ¿Adivinen qué? Lo fui. Dias después de mi apertura al mundo, una amiga llegó a mí con una –de entrada- trágica noticia, que cinco minutos después se convirtió en la liberación más grande que he sentido en mucho tiempo. Ahí me tienen al día siguiente dando gracias al universo por prepararme el camino hacia la felicidad. Probablemente mis palabras sean muy parcas, y no puedan los lectores apreciar las lágrimas de felicidad que llegaron a mis ojos. Estoy tan llena de vibra buena, que es increíble. Siento que un velo denso y pesado se corrió de delante de mis ojos para dejarme ver la luz. Una carga insostenible se separó de mis hombros. ¡Dios! –sí. Dios!- Gracias. Con la boca llena de alegría, el corazón de paz, la esperanza de positivismo, y los ojos de lágrimas: Gracias. Simple y llanamente Gracias.
A ti no tengo nada más que desearte –pues te lo he deseado todo.- Al abrazarte –sin amor- te he dado toda la energía que puedo darte. Gracias por tu amor, -aquí está, te lo devuelvo con intereses-. El dolor también, cubrió su función en mí, -ya no me sirve-. El amor que te tuve es también para ti, que te sirva en la forma en que pueda servirte.
Que el destino nos lleve a donde nos deba llevar.
-Al salir de tu casa, no miré para atrás-
lunes, 27 de julio de 2009
La capacidad del No-Asombro
Hay frases que circulan de boca en boca, patéticamente. Se le ocurren a algún guionista de Televisa, y se multiplica como conejos en las gargantas y psiques de todos los intelectualoides conductores de televisión. Las repiten –casi- con anhelo febril de que se conviertan en realidad, y en pauta de vida para los pobres mexicanos televidentes.
Sin embargo, “lo alarmante” “el problema” no es “que perdamos la capacidad de asombro”. La capacidad de asombro no tiene ninguna consecuencia relevante, en términos reales. No representa sino una consecuencia moral; una lamentación en el plano humano, y por tanto subjetivo de la población. La capacidad para asombrarse no debe de ser factor de relevancia para que la autoridad haga o no su trabajo. El hecho de que seamos un pueblo de insensibles, o uno de nenes llorones, no debe ser obstáculo ni aliciente para que se aplique y ejerza la ley.
Mientras, que no me vengan con moralismos de que lo trágico y resaltable de nuestras recientes desgracias es que hoy nos interesa menos la vida de los otros. Ahora resulta que a alguien se le ocurre decirlo, y ya todos traen como novedad que la muerte ajena nos importa un bledo. No seamos hipócritas, ¿Cuándo nos ha importado más que eso?
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lunes, 22 de junio de 2009
Deseo y Trabajo
No puedo dejar de pensar en los antepasados que nos dieron – no patria- sino estado. ¿Qué fue de aquellos vencedores del desierto que años después de iniciada la colonización vinieron a morir de sed entre nuestras dunas? Aquellos verdaderos valientes, desterrados del centro y del sur que vinieron a surcar mezquites y a esquivar desgracias. Ellos, los que verdaderamente fueron escupidos al peor de los rincones, al más seco, al más odiado, al PEOR. Mi gente –nuestra gente- trabajó y trabaja porque no le queda de otra. No tenemos manera de estirar la mano a pedir pan, agua, limosna. Nuestra tierra nos ha hecho reacios, tercos, gruñones. Para nosotros no hay más grande ofensa que un hombre que no trabaja, que pide sin merecer, que se queja sin razón alguna. Afrontamos y superamos. El clima nos ha moldeado. La sed y el desierto se nos ven en las sienes y nos obligan a arrancarle vida a esta tierra yerma a punta de esfuerzo y perseverancia. No tenemos tiempo de gastar energías en lo que no lo merece, lo que no nos llene la boca de pan, las manos de callos. El norte se ha construido a si mismo, y una vez ufano y engallado a construido para los demás.
El norte es ahora rico, ha surgido de la más absoluta de las pobrezas. Aún así, los ricos, -los verdera y originalmente ricos- se atreven a jactarse y regodearse en su pobreza. Se llaman olvidados, abatidos, víctimas, merecedores. ¿Qué hicieron 500 años antes? ¿Cuándo decidieron vivir de lo que cualquiera les diera –llámese naturaleza, o gobierno-? ¿Cómo se permitieron llegar hasta ahí? No quiero menospreciar ni desdeñar a la gente –aquella gente- que viva a horcadillas en las esquinas del sur de nuestra patria. La gente que tenga hambre y carezca de un gobierno que le responda. Pero este será el problema de esa gente: buscará por siempre que el gobierno le responda, como le ha respondido la vida eternamente; se cruzará de brazos esperando soluciones, sin jamás salir a buscarlas en donde deba. Las buscará, al contrario, en las armas, la exigencia y la violencia, pero nunca en el empeño, el trabajo, la superación. Esta gente –aquella gente- estará condenada por siempre a ser un lastre para los nuestros. Nos pedirá y a regañadientes le daremos, nos gritará y como siempre la ignoraremos, nos toleraremos en nuestro idílico arraigo domiciliario hasta que aquellos mueran de hambre debajo de algún platanar.
¡Qué grandes son las diferencias de nuestra gente y nuestra tierra! Quizá sea eso lo que nos tenga amarrados en la casilla en la que estamos. Algunos queremos salir adelante, y lo hemos hecho histórica y consuetudinariamente; otros se han aferrado a ser las eternas víctimas del cuento, y demandan ser indemnizados por quién sabe qué antiguo pesar.
Señores: Si viviésemos nosotros en aquel olvidado y peor rincón de ustedes, y lo convirtiéramos en lo que hoy es nuestro seco y arenoso paraje, vendrían entonces a quejarse, demandar, lloriquearnos con tierra en la sonrisa y la tez azulada, pues jamás habrían buscado mejora alguna para la tierra yerma en la que viviesen. Nosotros les diríamos ¡Pobres! ¡Desafortunados! ¡MALDITOS!, ¡Que busquen mejores tierras; mejor provecho; mejor condición!.
¿Qué les falta? ¿Qué les negó la naturaleza? ¿Qué no les han dado? Les falta Deseo, señores, Deseo y Trabajo.
miércoles, 10 de junio de 2009
Estrés
Seguramente es culpa de que voy a termnar la carrera... no sé ... , y que empieza uno a preguntarse si el lugar en el que está parada es el más conveniente. Puedo decir que me gusta lo que hago, pero hay cosas que seguramente disfrutaría más, y circunstancas que en definitiva me molestarían menos. He intentado acercarme a esas cosas paradisíacas que se representan en mi mente... cada vez con más fuerza, y sé que irremediablemente terminaré haciendo lo que disfruto, y ensima de todo, cobrando por ello, sólo tengo que poner más ahínco en mi empresa, y comprender que en gustos se rompen géneros.
Alguien me dijo que no habia que trabajar para vivir, sino al contrario. Sé que suena enfermizo de primera instrancia, pero no se asusten, en realidad es cierto. El trabajo debe de ser algo tan gratificamente, que el salario percibido por él sea solamente un aliciente para no descalzarse y pedir dinero en las esquinas.
También supongo que no se puede quedar bien con todos, y que uno mismo debe de saber ponerse altos. No vale la pena perder la cabeza por un buen cúmulo de cosas, y las consecuencias derivadas de muchas tragedias, no tienen precisamente esa característica... sino que a uno le gusta escandalizarse y disfrazarse de fatalista. Las cosas no están para tanto.
Bueno, esto no fue sino un escape, como se podrán dar cuenta, jaja.
Paz
jueves, 4 de junio de 2009
Salve, Dairy Queen
No sé, la verdad, si es la exorbitante dosis de azúcar que me zampé hace unas horas, jajaja, o si es la música, o fue la compañía, o lo que sea… pero el punto es que me siento ligera y buenaondoza. Curioso, en realidad, porque antes de las siete de la tarde estaba pensando seriamente en ir a deprimirme a cualquier café –el que fuera- con una revista y todo mi pesimismo de rigor, jiji.
Pero no. Hoy no me importa nada. El trabajo, los hombres, El hombre, el hambre, mi yo con título de nobleza…todos me son tan irrelevantes como despreocupables. Nada existe. Sólo mi glucosa y mi lista de reproducción aleatoria. Qué maravilla es que nada tenga consecuencias, ¿No? No tengo que ir a ningún lado, ni contestar demanda alguna, ni estudiar, ni quedar bien… ¡Nada!. Soy tan libre como pocas veces en el último año. -¡Estoy casi dispuesta a dejar de lado la ortografía! ¡¡IMAGINEN!!-
Creo que debería ser así más seguido. Aunque eso implique una diabetes segura. ¡Jajaja!
Mientras tanto: ¡¡Yo te bendigo, Dairy Queen!!
…tú te acoplas, Azucena, no vayas a ponerte celosa.

¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡Se fijan que la foto está a COLOR¡??!?!?!?!
viernes, 15 de mayo de 2009
¡¡¡Habemus Presidente!!!
Y se llegó el tan esperado día. –Para los más, probablemente- Después de arduas sesiones de grillería, la fumata bianca hizo su acto de aparición en la Facultad de Derecho.
El discurso –de todos los candidatos- fue básicamente el de siempre. Realmente no resulta relevante discutir sobre la trascendencia de cada uno de ellos, puesto que la misma es por de más insignificante.
O bueno, aquí seguramente encontraríamos el punto de conflicto entre las corrientes grilloestudiantiles y los intelectualoides de izquierda que pueblan los pasillos de nuestra tan apreciada Alma Mater.
Entre estos grilloestudiantes se encuentran varias clases típicas y perennes. Esta el grillo Dinosaurio, ese que no importa haber terminado su ciclo de vida estudiantil hace millones de años, todavía se pasea entre las instalaciones olfateando el ambiente y dando consejos a los púberes que ahora convergen. Está el grillo novato, el apasionado mozuelo de primeros semestres que se apasiona e indigna con cualquier manifestación de la política-ficción estudiantil.
Los lideres de estos grupos son seguramente los más graciosos. Preparan sus discursos, poses y demás desviaciones de la forma más compleja posible. Ensayan frente al espejo, y me imagino que incluso se ponen banditas tricolor en el pecho, para sentir que contienden por algo interesante. En los debates toman posturas determinadas, aprenden gesticulciones complicadas para verse elocuentes cuando no lo son; toman cursos intensivos del idioma ese politicoide que dice nada y asemeja todo. Montan su obra perfectamete. Se meten en su papel. Su actuación les es tan emocionante como jugar a la casita.
Realmente me los imagino así: Jugando. Y no sé si es parte de una pasión humana más allá de mi entendimiento; un capricho de puberto, o realmente una comedia montada por cada participante, pero cada elección semestreal se convierte en un desfile de lagrimas, desgracias, y exageradas expresiones de felicidad. -¡Se desgastan tanto por conseguir el poder!-. Y bueno, no quiero demeritar la relevancia de mi alma mater, en lo absoluto, sin embargo no comprendo como pueden privarse de tantas horas de sueño-estudio-placer-loquesea para llegar a ocupar una silla en el cubículo de “Sociedad”. Estoy segura que el lector piensa que el momento adecuado para insertar la frase esa de “queremos trabajar” es justamente este… pero ¡NO! No cabe aquí, ni en ningún otro lado, porque es más que sabido que la ausencia de trabajo es algo consuetudinario entre las clases políticas, de todos los niveles… -Ahora entiendo eso de ser semillero de políticos- Son excasos, EXCASISIMOS, aquellos grupos políticoestudiantiles que han cumplido las promesas realizadas durante campaña, y aquellos que han trabajado por el mero placer de hacerlo. Eso, para los mismso grupos políticos, ¡Resulta un almácigo de posibilidades ilimitadas! Porque a todos, a todos se les ocurre la frase esa de “Vamos a cambiar la politica estudiatil!” “Acabaremos con las ineptitudes anteriores” "Somos todos tan buenos y nuncavistos" ¡PFF! ¡Por favor! Es siempre PRI con lo mismo.
Está vez ganó un sujeto determinado. Quisieron compararlo con Hitler y demás personajes… Señores: ¡NO! EN LA VIDA nuestro nuevo “mandatario” podría compararse ni aún remotamente a tan célebre personaje… ¡Ni aún a Zedillo! ¡Por Favor! El joven no puede aspirar a tanto, no manchen.
Los rumores se sueltan inevitablemente. Que fue una orden superior, que el grupo verdaderamente ganador estaba lleno de panistas… lo que sea. El punto es que tanto la versión, como la mensión oficial, indica que los ganadores fueron ellos. -Muy presidencialistas, si me preguntan a mi-
Si al chavo le irá bien externamente, y convendrá a sus intereses laborales… pues seguramente, y provechito, ¿No? Supongo que la verdad a la mayoría no nos interesa
Los que deben de estar endemoniadamente felices son los más pisteadores del gremio. ¡Digo! ¡¿¡¿¡¿¡Llegar con una Promesa de Contrato con un JUGOSISIMO 20% de descuento en bebidas alcoholicas de la Cervecería!?!?!! ¡¡DIOS!! ¡¡¡Él Es el Mesias que veniamos esperando!!! No nada más organizó en precampañas actividades exorbitantemente profundas como rallys, premios para sus amigos, y discadas, ¡¡NO SEÑOR!! Si no que nos consiguió –Solito ¿Eh?, sin apoyo de nadie, ¡Ni de Fomento Social siquiera!- una herramienta que a ningún estudiante le debe faltar para lograr sus metas en la vida: ¡CERVEZA! ¡Harta CERVEZA!
Supongo que no puede exigírsele mucho: El león ha de pensar que todos son de su condición. El punto relevante aquí, es que el joven ganó con el 27% de los votos… ERGO, al 73% de nosotros, el aspirante a dictador austriaco no nos representa en lo absoluto.
Confieso que tengo fe en ALGUNOS miembros de la planilla. –No en su dirigente, no me malinterpreten- y espero, REALMENTE ESPERO que sus acciones sean concienzudas y relevantes. ¡POR FAVOR! ¡RELEVANTES! Juro que prefiero pensar que las elecciones estuvieron arregladas, a que los estudiantes de derecho decidieron votar por una precampaña tan absurda, y unas propuestas tan mediocres.
Post Data.- ¡Salud por la Democracia!
viernes, 8 de mayo de 2009
sábado, 4 de abril de 2009
Manifiesto Positivoide
Me explico: La gente anda por la vida reclamándote lo amargada, negativa y odiosa que eres en el 99.9% de las veces en que les toca escucharte, convivir contigo, o conocer tus posturas en las diferentes circunstancias y problemáticas que la vida te plantea. Se quejan de que pienses de determinada manera, que actúes bajo determinados patrones, y que tengas los traumas que te han sangrado desde la niñez.
Por lo general esa gente tiene sus propios problemas, y en muchas ocasiones son cosas que tú -un ser humano insensible, para hablar en su terminología- no comprendes. Pero de todos modos los escuchas, y les das los ánimos y consejos que son cabalmente posibles en tu universo. Muchas veces no estás de acuerdo con lo que dicen, no le ves el propósito que ellos le encuentran, o simplemente no crees que vaya a resultar de la forma en que ellos lo visualizan... pero ya sea por amistad, mera camaradería -o para ahorrarte horas y horas de explicaciones necias- te pones de su lado y los apoyas en medida de lo posible.
De repente te escuchan hablar, pensar en voz alta, o despotricar en contra de la vida. Inmediatamente se yerguen todos en contra de tu pesimismo y mala disposición. Te dicen que hay que estar abiertos, que la vida es bella, que tú también puedes, que bla bla bla, cualquier sarta de comentarios positivos que lleguen a su boca antes que a su cerebro, y te los embarran como si realmente te interesaran, o como si tuvieras alguna queja de vivir en el lado oscuro, o de ver el vaso medio vacío.
Pero entonces, un buen día se te ocurre a ti ver la vida como ellos la ven. De repente te pones en mente cualquier objetivo no tan macabro, y esperas lograr un resultado no tan fatalista. La vida deja de ser negra para ser gris rata, y te das cuenta que el pasado te pesa mucho, y decides aligerar la carga un poco. Pero ¡¡¡¡AH!!!! ¡¡¡¡Nunca se te hubiera ocurrido!!!! Entonces saltan todos en contra tuya diciéndote lo contrario a lo que zarandearon ante tus ojos con anterioridad: “¿Cómo se te ocurre?;” “se va a poner peor;” “ya sabes que así no funcionan las cosas;” “no quiero que termines lastimada;” "bla bla bla". Y ¡Téngale! Te regresan a la quinta potencia tu dosis diaria de pesimismo, provocándote un shock por hiperfatalismo que te deja la disposición en estado de coma por tiempo indefinido. Ya entonces se les acaba el optimismo a todos y, al verte fuera de tu entorno cotidiano, pierden el piso al ver que les hablas de nubes rosas y horizontes iluminados. Se tambalean y piensan que algo no está bien ¿Dónde quedó aquella persona obscura y taciturna cuya negación constante nos dió para comidillas por tanto tiempo?
Resulta entonces que te das cuenta que realmente no quieren verte feliz. Que la verdad les gusta el lado en el que estás, y se divierten de que veas la vida como la vez. Si ingresas a las filas suyas deade las que tanto tiempo te llamaron, resultas ser una extraña y te expulsan por falta de empatía. ¿Quién los entiende?
Al final de cuentas supongo que así son las cosas. Yo seguiré con este conato de positivismo mío que tan bien me ha sentado últimamente. Si están ahí para entender lo que les digo y querer ponerse de mi parte, como ya algunos lo han hecho –hola, Árpius- pues muchas gracias, y no me dejen. Los que no, váyanse mucho a chingar a su madre, y acuérdense de las veces que he estado para sobarles las contracturas de su madreada moral y/o autoestima, y ojalá que el dios vengativo del viejo testamento vaya y les jale los pies en la noche cuando descansen en sus apacibles camitas, después de haber tenido un día lleno de alegría y regocijo ¬¬.
Pero ojalá, y ojalá-ojalá, que si sienten el más mínimo afecto por mi deshumanizada persona, tengan a bien unirse a mi “causa” y apoyarme, aunque sea someramente.
Creo que he llegado al punto en que lo necesito.
-Y no. No estoy deprimida, ni embarazada, ni me voy a casar próximamente, ni tengo ningún tipo de desorden mental ¬¬ -
Paz
miércoles, 25 de febrero de 2009
Son todos tan extraños
Estabamos los tres disfrutándo apaciblemente de nuestra perfecta compañía, cuando dos conocidos míos, en distintos momentos, nos molestaron preguntándonos qué hacíamos en ese lugar, con quién estábamos, y por qué.
- ¿Qué haces?
- Leo, escucho música, y tomo café
- ¿Y con quienes vienes?
- Sola
- ¿SOLA?
- Sí, sola. ¿Por qué?
- Ah... no... nomás... por nada... -Inserte cara de desconcierto aquí-
*Eso pensé , ahora, ¡Aléjate! ¬¬
¿Por qué son todos tan extraños? No comprendo por qué les resulta tan incomprensible un placer tan sencillo como ese; o el hecho de que haya diversión y regocijo en actividades distintas a las tan superfluamente realizadas por ellos.
Pero bueno, supongo que los mortales son para verlos desde las alturas, y no para entenderlos.
Paz
sábado, 7 de febrero de 2009
Aquellas
Los años con ella fueron de paz y alegría. –Odiar tanto nunca fue tan gratificante.- Le extraño las nieves de invierno, los tactos dactilares, las frases incompletas.
Ella y yo solucionamos el mundo más de una vez, casi por accidente. La religión, la filosofía y el sexismo continuamente nos hicieron los mandados.
Yo a ella la amé y la amo, -si puede llamarse amor a cualquier sentimiento mío- La admiré en silencio, y la celé en vano.
Fuimos libres, etéreas e incorpóreas. Con el entonces mundo en nuestra contra, y los discmans de dos manos. Las aves nos temían, La Libertad nos extrañaba.
Yo tuve para ella reclamos encarnecidos. –Jamás le escribí nada que la alentara en forma alguna- Me dediqué a exigirle todo lo exigible, a quejarme de todo lo quejable.
Aquellos nuestros años pasaron hace tiempo. Ella tendrá, seguramente, otras nieves de invierno y otras frases incompletas. Yo no he tenido nada para olvidarla o sucederla. Amor así no se suplanta a 12 pasos.
Aún así la tengo, en la ausencia. Y recuerdo, embelesadamente, las arpías y los cuervos que nos bautizaron nuestros nombres. La extraño eventualmente, otras veces la maldigo.
Me alegran sus dichas, me enorgullecen sus éxitos. La veo tan mía como lo fue hace tiempo.
Yo la quiero así, todavía. Le escucho las palabras aquellas, ahora que me habla de cualquier otra cosa. Para mí es ella, la etérea, la incorpórea. No tiene cicatrices ni manchas en los senos. Es tan bella como mía, tan perfecta como eterna.
No me preocupa si volverá algún día, -les confieso que nunca se ha ido-. No me enervan sus amores costeños, -todos sabían que llegaría el tiempo-
Yo la tengo eternamente, aunque su presencia me alumbre el hastío sólo 2 veces al año- Así la tengo, así la vivo.
Y si algún día se fuera para no volver nunca del exhilio, no emitiría mi pecho la más leve sospecha de quejido. Sería tan mía como entonces, como ahora. Y seríamos también nosotras, ella y yo, las de entonces: las malditas, las felices, la odiadas…
Aquellas: las libres, las etéreas e incorpóreas.
lunes, 2 de febrero de 2009
De peluches y canciones
Hoy la canción me sepa tal vez a un grato recuerdo, o quizá me de gracia recordar sus letras en tu voz.
Puedo decir a mí favor, que respiro a pulmón abierto, tengo toda la libertad que quiero, y que estoy en paz, más que en ninguna otra ocasión.
Con mi forma de ser no nos metamos, -bien sé que nunca has comprendido la más mínima parte de mí.- Si puede o no hacerse algo, nuestra paranoia lo va a impedir.
Estoy casi dispuesta a decir que lo siento...
pero no es así...
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sábado, 10 de enero de 2009
Te extrañara
Quisiera hablarte con mi voz otra vez, con mis palabras aquellas. Abrazarte melosamente y llamarte “amor” sin tapujos. A veces quisiera que siguiéramos siendo nosotros, y dejar de ser este tú y yo tan incompleto y amoral, que ya por un año hemos venido siendo.
Quisiera, incluso, que no tuvieras vida, ni mujeres, ni sueños; que tu existencia estuviera enfermizamente pausada por la decisión de mi tiempo. Que dependieses de mí, y mis caprichos pubertos de ser libre y casi ligera; que estuvieras pendiendo del hilo de mi amor, y caminaras por la calle con una nube eterna ocultándote el cielo.
A veces quisiera volver a ser de tí, mi bien, y no de tantos, no de todos. No de todos esos amores sin nombre ni apellido que circulan por la calle viendo a veces de reojo, y otras tantas ignorando. No quiero ser de la duda y la desesperanza. A veces quiero ser tu certeza, tu destino, tu fin, -como fui hace algún tiempo-.
Quisiera amarte otra vez, solo una. Y ser brisa imperceptible que te bese los labios, te adore la tez y te blanda los sueños. Despertarte a las 7 de la mañana y besarte la espalda para beber el calor de tu cuerpo; sentirte temblar bajo mi piel, y sonreírme frente al espejo.
A veces te quisiera, amor, mucho.
A veces te extrañara.
martes, 6 de enero de 2009
¡Salve, 2008!
Enero me quitó un amor de los más grandes, me dejó tiritando en la ausencia y sangrando en la esperanza. Me dio pasiones morbosas y fiestas arriesgadas. Aprendí a hablar en otros números, a entender las miradas.
Febrero fue el más doloroso de mis meses bisiestos. No comprendo cómo sobrevivió mi gastritis a alimentos tan espinados. Mis ojos hicieron callo, supongo; el alma aun me sangraba de vez en cuando. Conocí el amor filial-ajeno, jajaja, un dolorsillo tan chido como pequeño.
Supongo que alguno de estos meses me trajo uno de esos cariños que nunca se dicen. Esos que de repente empañan los vitrales de las cuencas y de inmediato se esfuman, sin siquiera condensar lágrimas.
Marzo estuvo terriblemente condensado. Lo barato: aprendí a pasar el tiempo mientrastanto. Lo valioso: mmmmm, de lo valioso no hay pruebas; nunca ha pasado.
Quién diría que el Apocalipsis podía disfrutarse tanto.
Abril me trajo amistades nuevas, que espero conservar por muchos años. Algunas parecían no ser muy amistosas, pero supongo que al final de cuentas las cosas son como deben de ser. –Me habría perdido de tanto-
Esas amistades no amistosas –jaja- me llevaron a conocer al mayor azote que haya sufrido mi hipotálamo. Mayo se abrió las puertas con una –casi- desafortunada coincidencia de tiempos, lugares y cumpleaños.
Junio. Blah. Junio. El dolor siguió consuiendome de la más despreciable de las formas, a pesar de que decidí sanjar el problema y fingir que habia terminado con la etaa. En los mismos tiempos me metí en la boca del lobo y caí de bruces en los colmillos. No me arrepiento, por supuesto, volví a hacer esas cosas mortales como respirar y caminar de vez en cuando. –Las bajas no fueron completas-. Tambien supongo que aquí –o allá, no importa mucho- quizá perdí una “miniamistad” por motivos absurdos y no imputables a mí persona. Si su ego es feliz al atragantarse de protagonismo, hágalo, bien sabe que yo no tengo culpa alguna.
Julio fue desastroso. Desastrosodesastroso. Perdí la mitad de mi personalidad, debo decirlo, jaja. –no, ni yo me he perdonado todavía-. En el lado ventajoso está mi trabajo, la vida laboral me calló como anillo al dedo. El otro lado, pues pffff… todo pfff… De cualquier forma siento que no cambiaría amor tan doloros, por la más feliz de mis indiferencias, aunque me hayas secuestrado hasta la más minima de mis fuerzas, esperanzas, creencias, dolores, consuelos, deseos, apatías, desventajas, catástrofes, pesadillas, insomnios, desencantos, delirios, pesares, vivires, felicidades, alegrías, congojas… -creo que ya dejé en claro mi punto-
Agosto siguió arrastrandome por la dicha malfalsa. Pero en sus vísperas volvió a estrellarme con gente agradable y conservable. Me hizo también amarrarme los dedos para no escribir –a más de una persona- En algún momento del verano tuve una noche espectacularis, jajaja. ¡¡Vivan los años maravillosos!!
Mi mayor amistad en mucho tiempo se consolidó en septiembre –aunque ya
Se me habia atravesado desde antes- Los chicles, los poemas de Buesa, y la mala fe de los que nos ven juntos –jaja- habrán de mantenernos torturándonos por un buen rato.
Me arranqué el amor a punta de besos casuales.
Octubre. O Dios, octubre! Supongo que lo más divertido fue el vestido de Janice Joplin y la noche por el enmarcada. Realmente se acabó el amor. Empezó otra de esas cosas incontables.-Que bien se siente llorar con tantas ganas- Hubo más diversión, por supuesto. –Las estrellas se ven muy bien desde las azoteas, y en los toldos de los carros-
Noviembre… mmmm… noviembre. Noviembre ya estuvo completamente curado. Careció de las emociones catastróficas –y no relatadas- de los demás meses del año. A otros amores, no obstante, los sigo extrañando.
Diciembre me trajo una buena fiesta. Mucho trabajo. Ropa de profesionista. Recuentos malvibrosos y emociones similares.
Hay gente a la que extrañé todo el año. Gente, gentesita, y gentesota, que entró y salió de mi vida, -algunos sin hacer ruido-. Todos ellos recordables y extrañables.
No suelo hacer este tipo de recuentos. No me importa si creen que es patético –digo, yo lo creería- pero al final de cuentas este ha sido el mejor de mis años, por millones de cosas. No me confesaré como un mortal común y corriente que llora y se emociona como todos; no disfrazaré tampoco que mis meses –y mis textos- estuvieron básicamente llenos de hombres –¿No ha sido esa la historia de mi vida?- Este año estuvo con madres, lo supe al principio, y vengo a pregonarlo ahora; ahora que estoy sin hacer nada, en los albores del último de los dosmiles, ahora que sé que fuí feliz, y ahora que sé que fue a MI MANERA.
¡Salve, 2008!
...Buena suerte, 2009...